Cohousing, coliving y otras ideas para el nuevo espacio habitable.

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Artículo redactado por Mario Ortega, arquitecto técnico prescriptor en ARETHA.

El espacio residencial no es otra cosa que nuestro hogar. Un lugar donde “escapar” del mundo exterior, en pro de la privacidad y el confort. Este espacio no solo está definido por sus límites físicos, ya que la funcionalidad de la que lo dotemos o los ambientes generados en su interior serán decisivos en la conceptualización y materialización de la vivienda.

Es indudable que un mismo espacio habitado por distintas personas siempre será distinto. Existen infinitas combinaciones a la hora de equipar un hogar. Por esta razón, la tarea de elegir los elementos más adecuados es una difícil y ardua tarea en la que siempre que sea posible será recomendable la intervención de profesionales como interioristas y arquitectos que sepan aportar armonía, belleza y funcionalidad en el limitado espacio interior.

Cada vez está más valorada y normalizada la calidad constructiva, concepto esencial para dotar al espacio de un alto grado de confort térmico y acústico. Por otra parte, la disposición de espacios y las funciones determinadas por el equipamiento serán determinantes en la configuración física de un espacio habitable.

A lo largo de los siglos la conceptualización de la vivienda no ha sufrido una transformación reseñable, pero es ahora, cuando se está produciendo una continua y acelerada transformación de la sociedad, cuando se requiere de un tratamiento específico de los espacios residenciales. Esta transformación está modificando los hábitos de vida, difuminando las fronteras entre vida familiar, vida laboral y ocio, por lo que los hogares han de ser más funcionales, adaptables y flexibles, sin olvidar la relevancia que toma la sostenibilidad, poniendo en valor el uso de equipamiento de diseño atemporal, de calidad y durable, para de esta manera evitar una rápida obsolescencia en pro de la economía familiar y la sostenibilidad, derivadas de minimizar el reposicionamiento.

A pesar de que hoy en día en nuestro país la mayoría de la población se decanta por la tradicional compra de una vivienda en propiedad, el alquiler va ganando adeptos ya sea de manera voluntaria para tener mayor flexibilidad o por obligación al no poder optar a ella por los elevados precios.

En el primer caso las promotoras de referencia buscan afianzar nuevas líneas de negocio enfocadas al servicio. Una de estas líneas de actuación es el servicio de interiorismo, que en ocasiones puede llegar a ser personalizado, para que el nuevo propietario pueda disfrutar desde el primer momento de la adquisición de su nueva vivienda como un producto totalmente terminado.

En el caso del alquiler, también las promotoras tratan de sacar partido a esta tendencia, llevando a cabo nuevas fórmulas como las del “Build for rent” para poder satisfacer dicha demanda. En este tipo de promociones aparecen nuevos espacios comunes diferenciados en los que poder trabajar, hacer reuniones sociales, cocinar entre amigos, hacer deporte y otras actividades para llevar a cabo en estos espacios perfectamente equipados, que hacen más apetecible sumarse a la fórmula del alquiler.

Este es un primer paso que nos acerca a nuevas alternativas que hacen que la planificación de los espacios sea radicalmente distinta a como la conocemos hasta ahora; nos referimos al cohousing y al coliving.

  • Cohousing

Se trata de nuevo modelo residencial promovido por una cierta comunidad afín en su particular manera de abordar la relación entre vida privada y común. Este modelo sacrifica espacios privados para obtener mayores y mejores dotaciones y servicios comunes. Su planteamiento surge de la comunidad y no de un promotor privado con ánimo de lucro, para de esta manera optimizar costes y hacer una gestión propia desde la propuesta del concepto hasta la explotación, lo que les permite definir el proyecto según sus necesidades específicas y plantear cambios de usos a lo largo del tiempo. En algunos casos no se rigen por la ley de propiedad horizontal, lo que permite la redistribución de los espacios entre usuarios en base a las necesidades particulares o comunes del grupo, evitando multitud de trámites burocráticos.

  • Coliving

En este caso se trata de una extensión o evolución del coworking dentro del mercado de la vivienda. Este modelo dota de espacios a los residentes, generalmente profesionales afines, que además de compartir un lugar de trabajo, comparten una vivienda donde pueden seguir intercambiando experiencias laborales y vitales. Están concebidos para un público muy determinado que busca una forma de vida completamente revolucionaria en términos de espacios compartidos, estando muy alineado con la mentalidad de los jóvenes millennials que aún no buscan una estabilidad.

En cualquier caso, independientemente la fórmula adoptada, el espacio habitable es el lugar donde cimentamos nuestras relaciones personales y llegado el caso nuestra estructura familiar, por lo que merece de una especial atención y esmero en su concepción.

La armonía de la proporción y el equilibrio entre la arquitectura y la decoración fruto de sinergias entre profesionales, se ubican en la base de la pirámide, para de este modo, buscar de manera colaborativa las mejores soluciones, que doten al hogar de una calidad y calidez dignas del objeto para el que ha sido concebido.

Ese es nuestro cometido en ARETHA. Colaborar con los profesionales de la arquitectura y el diseño para ejercer de guía en la búsqueda de soluciones de amueblamiento, iluminación y acústica de manera integral y coordinada para sacar el máximo partido estético y funcional al espacio.

Puedes descargar nuestro nuevo libro de Espacios residenciales donde encontrarás inspiración para que tu vivienda luzca una estética diferencial y un confort sin precedentes.

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