El presente de la industrialización en la construcción.

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Artículo redactado por Mario Ortega, arquitecto técnico prescriptor en ARETHA.

Paradógicamente llamamos “industria de la construcción” a un sector que dista mucho de establecer los procesos habituales que se dan en cualquier otro tipo de industria.

Desde hace décadas y en particular desde el final de la pasada crisis financiera, el modelo tradicional de construcción viene poniéndose en entredicho. Un modelo basado fundamentalmente en mano de obra no cualificado cuyos estándares de calidad fueron mermando progresivamente.

Afortunadamente la aparición del CTE en 2007 supone un cambio radical en el marco normativo. Anteriormente nos encontrábamos con normativas prescriptivas que no dejaban demasiada libertad en el diseño, en el desarrollo y en la innovación de la construcción, mientras que ahora con el CTE tenemos un marco prestacional donde no se pone tanto el foco en cómo se hacen las cosas sino en las prestaciones que posteriormente debe tener un edificio. En ese marco se fomenta en gran medida la investigación y el desarrollo tan necesaria para la implantación de la industrialización

Debemos tener en cuenta que el proceso de construcción comienza con la concepción y la elaboración del proyecto, fase está en la que durante la década de los noventa la tecnología irrumpe cambiando el soporte gráfico del papel a la pantalla por medio del CAD. Este cambio de soporte no supone un cambio cualitativo a la hora de elaborar los proyectos, ya que no aporta valor añadido más allá de la agilidad y la corrección de errores previa a la impresión de planos.  Posteriormente, al inicio del milenio irrumpió tímidamente la metodología BIM apoyada en sofisticadas herramientas informáticas y que 20 años después continúa desarrollándose sin llegar a convertirse en un estándar generalizado dentro del mundo de la arquitectura. En cualquier caso, en esta parte del proceso hemos visto una interesante evolución que no se ha visto reflejada en la posterior fase de construcción.

Hoy las obras son muy similares a las que se hacían hace siglos. Procesos manuales llevados a cabo por personal poco cualificados y sin unos estándares de calidad para el conjunto edificatorio, pero poco a poco vamos observando como aparecen nuevas iniciativas que se replantean estos procesos, implementando procesos industriales que puedan garantizar tanto el marco normativo del que hablábamos al tiempo que se mejoran las condiciones laborales y acortan los plazos de construcción.

Los procesos industriales pivotan entorno a la filosofía LEAN cimentada en la mejora continua, para de esta manera eliminar aquellos elementos que no aporten valor al proceso, se optimizan recursos, tanto humanos como materiales y se establecen protocolos de seguridad y controles de calidad que de otra manera serían inviables.

Tal y como narra Pablo Saiz en su libro “La casa industrializada – Un sueño incompleto” llevamos más de 200 años buscando soluciones para construir de forma industrializada y en la mayoría de los casos se ha intentado sin éxito, lo que no implica que no se pueda hacer. En determinados países del norte de Europa, así como en regiones de EEUU, los sistemas industrializados para construcción son ya una alternativa habitual y en crecimiento permanente

Hoy parece que las condiciones son favorables para impulsar este cambio de paradigma en nuestro país. El marco normativo prestacional, el fomento de la sostenibilidad, la irrupción del BIM, unidos a la escasez de mano de obra, establecen un escenario propicio para la industrialización nunca visto con anterioridad.

 

Tipos de Industrialización

No es necesario plantear cambio radicales y disruptivos para comenzar a aplicar la industrialización. Existen sistemas que permiten la convivencia de la construcción tradicional con la industrializada, pues podemos ir incorporando de forma parcial elementos industrializados y componente (1D, 2D y 3D). En este momento ya encontramos multitud de iniciativas de fachadas Industrializadas con todos sus componentes o incluso baños terminados para trasladar a obra para su conexión. No obstante, también existen alternativas más ambiciosas, donde la construcción modular se realiza íntegramente de forma industrializada en entornos controlados, para posteriormente desplazar los módulos a su ubicación definitiva para su ensamblaje in situ.

¿Por qué puede ser interesante construir de forma industrializada?

Pues porque aporta numerosos beneficios frente a la construcción tradicional entre los que destacamos:

  • MEDIOAMBIENTALES:

    1. Eliminación de la Sobreproducción: Con un proyecto bien definido e implementando procesos industriales se minimiza el desperdicio. En la industria existen protocolos de reciclado de desperdicios
    2. Afecciones: Se reduce la contaminación del sustrato, atmosférica y acústica al disminuir la presencia en obra únicamente a la fase de montaje. Se reduce el consumo de agua.
    3. Explotación: un mayor control de calidad redunda en una mejora en la limitación de la demanda energética, lo que se traduce a largo plazo en un consumo energético mucho menor y por tanto también se reducen las emisiones de CO2 y de partículas sólidas contaminantes.
    4. Economía circular: La industrialización nos permite desarrollar proyectos más sostenibles donde poder reutilizar muchos de los recursos empleados durante su construcción.
  • SOCIALES:

    1. Profesionalización: Con la industrialización se fomenta la formación del personal involucrado en el proceso en una apuesta por la profesionalización que se traduce una mayor seguridad laboral por parte del trabajador y en estabilidad e mejor imagen para el sector.
    2. Integración social y de género: Los entornos industriales controlados y limpios posibilitan la inclusión de personas con ciertas discapacidades en determinados puestos que en construcción tradicional sería impensable. Por otra parte, según la FLC (Fundación Laboral de la construcción) solo el  9  %  de  los  empleados  en  el  sector  de  la  construcción  son  mujeres, incluso considerando que son muchas las que ocupan puestos de gestión y responsabilidad. Mediante la industrialización, este porcentaje puede verse elevado considerablemente, pudiendo incorporar a más mujeres en puestos de producción .
  • TÉCNICOS:

    1. Mayor definición en fase de Diseño: Se reducen las incertidumbres en fase de construcción.
    2. Mejora Continua: La metodología LEAN permite un progresivo aumento de la calidad y una optimización de recursos tanto humanos como materiales.
    3. Reducción y cumplimiento de plazos de entrega y costes: La trazabilidad de todo el proceso permite eliminar desviaciones en tiempo y coste. Por otra parte, la industrialización permite la producción de algunos elementos de la construcción en fase de concesión de licencias.
    4. Mejora de la prevención: Una mayor planificación y la producción en entorno controlado, reduce considerablemente los riesgos durante la construcción. Además, se limita el tiempo que los trabajadores están expuestos a caídas a distinto nivel únicamente a fase de ensamblaje.

Existen numerosas iniciativas en este sentido, como la llevada a cabo por AEDAS HOMES, apostando por la industrialización de varias promociones en distintas ubicaciones de nuestra geografía contando para ello con algunos de los arquitectos más reconocidos de nuestro país como Estudio Lamela, Morph Estudio, Cano y Escario Arquitectos y Ortiz y Leon Arquitectos entre otros.

 

En ARETHA apostamos por la innovación y por esta razón nos sumamos a iniciativas que apuesten por ella. Una de las últimas acciones alineada con la industrialización es la participación en el proyecto Room 2030 desarrollado por Baragaño, en el que hemos aportado un revestimiento vegetal en el techo del pasillo a base de líquenes liofilizados (MOSSWall) que dotan al espacio de aspectos biofílicos.

“Room 2030 es el resultado de un consorcio tecnológico y de innovación integrado por ArcelorMittal, Cosentino, Ecus, Estudio Baragaño, Geopannel, NormaGrup, Roca, Saint-Gobain, el Hotel Palacio de Avilés además de Jansen y Aretha (como socios suministradores). Room 2030 responde a las exigencias de sostenibilidad, conectividad, salud, flexibilidad e innovación permanente mediante la integración de la tecnología punta en cada momento que mejore el hábitat y la vida de las personas.”

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