CASTELLANA 95

Estudio: BETA ø architecture office / TAAs

Año 2020

Parte conceptual

El proyecto está localizado en el Paseo de la Castellana, un salón urbano en el que un elenco de buenos edificios desde el s. XIX hasta la actualidad obliga a una reflexión acerca de cómo se debe construir en el siglo XXI.
Reflexión que tiene una doble dimensión, técnica y estética, que convergen a través de un edificio que las integra y refuerza mutuamente.

Si hay un paradigma que articula la cultura arquitectónica hoy en día es el que vincula medioambiente, salud y bienestar. La búsqueda de una arquitectura medioambiental no puede estar desligada del bienestar y disfrute de los habitantes de los edificios. La constatación de que un edificio de oficinas es una tipología que casi siempre disipa calor, está en el origen de la búsqueda por un lado del frescor bajo el suelo, y por otro lado la protección del sol de Madrid, asunto que construye unos interiores ventilados naturalmente y acondicionados por superficies radiantes que conjugan lo pasivo con unos espacios de trabajo intensos y saludables.

La dimensión estética ahonda en el filón fenomenológico de la arquitectura, entendiendo que —en el trabajo de artistas como Olafur Eliasson o Arnaud Lapierre—la percepción desencadena una experiencia estética colectiva que debe formar parte de la arquitectura. De este modo se construye una piel solar que a modo de caleidoscopio intensifica la experiencia de los cielos de Madrid, haciendo que el edificio en su multiplicidad de reflejos cambiantes se conviertan en una experiencia pública compartida.

El interés del proyecto radica en cómo estas dos dimensiones, la técnica y la estética, se conjugan en un edificio que aprovecha las necesidades —medioambientales, sanitarias, etc.—más esenciales de la arquitectura como oportunidades para explorar estas nuevas dimensiones estéticas colectivas.

LA TÉCNICA
El proyecto se presenta como una alternativa a la envolvente sellada en un entorno de oficina con certificación de energía de aire acondicionado. En primer lugar, el muro cortina da lugar a una envolvente facetada que, gracias a su forma, maximiza la reflexión de la radiación en verano y la recolección en invierno. En segundo lugar, el sistema convectivo de aire acondicionado da lugar a un sistema de suelo radiante de agua que templa el espacio de oficina a través de losas de hormigón de alta inercia térmica.

Por lo tanto, la estructura y el rendimiento del proyecto se integran por medio de su envolvente y de su sistema de control ambiental.

REVESTIMIENTOS ACÚSTICOS
En el ámbito de la salud, uno de los aspectos fundamentales a cuidar es el acondicionamiento acústico. En este caso, con una gran superficie de paramentos reflectantes como el solado cerámico, el techo de hormigón y la fachada acristalada, requería de una solución realmente efectiva que redujese de manera drástica el tiempo de reverberación. El compromiso y convencimiento de los arquitectos en este sentido, ha llevado a cuidar de manera contundente este aspecto. La solución adoptada y aportada por ARETHA, se lleva a cabo mediante el revestimiento de los paramentos verticales del núcleo central del edificio en todas sus plantas con paneles acústicos 4AKUSTIK de la firma Italiana Fantoni. Una solución en madera que conjuga una estética muy depurada y altas prestaciones acústicas, cuyo sistema constructivo interno se ha adaptado a todas y cada una de las situaciones que la geometría del edificio y las instalaciones exigía, conforme al diseño y concepto planteado por BETA ø architecture office y TAAs, y cuyas certificaciones medioambientales han respondido a los requisitos de sostenibilidad a los que el edificio está sometido.

MARCAS

FANTONI, 4AKUSTIC